En los últimos cinco años, el consumo de ron ha aumentado un 24 %. Este espirituoso es una de las bebidas más apreciadas en todo el mundo. El mercado ofrece una gran variedad de opciones: ron añejo, ámbar, blanco… Cada uno permite crear cócteles caseros deliciosos. ¿Cuál elegir? ¿Qué diferencias existen entre ellos? ¿Cómo preparar ron aromatizado con estas variedades? Descubre todo lo que necesitas saber en este artículo.
El ron: ¿qué es exactamente?
El ron es una bebida alcohólica obtenida mediante la fermentación y destilación del jugo de caña de azúcar. En algunos casos, también se utiliza melaza. Este espirituoso es originario del Caribe y, gracias a su diversidad de sabores, conquista a consumidores de todo el mundo. Entre las zonas de producción más emblemáticas destaca Martinica, cuyos rones cuentan con una AOC de calidad superior. Cabe destacar que el ron de Martinica es el único que dispone de una denominación protegida, lo que lo sitúa entre los mejores rones del mundo.
¿Cuáles son los diferentes tipos de ron para cócteles aromatizados?
Más del 62 % de los aficionados a los cócteles aromatizados eligen el ron como base. Actualmente, existen varios tipos: ron blanco, ámbar y añejo. Cada uno tiene sus propias características y aporta un sabor único a tus creaciones caseras. Aquí te ayudamos a elegir tu ron:
- El ron blanco permite preparar bebidas ligeras y refrescantes. Es el preferido para cócteles como el daiquiri o el mojito. Su sabor sutil resalta los demás ingredientes.
- El ron ámbar destaca por sus notas de vainilla y madera. Aporta complejidad a los cócteles y es ideal para recetas como el Mai Tai.
- El ron añejo es muy apreciado por los mixólogos. Añade elegancia y carácter a las preparaciones.
¿Cuáles son las características del ron blanco?
El ron blanco es la forma más pura del ron. Tras la destilación, se deja reposar durante varios meses, lo que suaviza sus aromas manteniendo su color transparente.
Se caracteriza por un perfil ligero, fresco y con notas intensas de caña de azúcar. Es perfecto para preparar cócteles como el ti’punch o el mojito. Su neutralidad permite realzar los sabores de los ingredientes en los cócteles aromatizados.




